Proyecciones de Caputo sobre dólar e inflación: qué esperar
El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró estar “cómodo” con cualquier cotización del dólar que se ubique dentro de la banda cambiaria y pronosticó que la inflación podría caer por debajo del 1% mensual hacia mediados de 2026, en un escenario de recuperación económica y búsqueda de previsibilidad cambiaria.
Caputo defendió el esquema de bandas como la herramienta adecuada para dar estabilidad al tipo de cambio y evitar saltos bruscos en el precio del dólar.
Dijo que prefiere que el valor no llegue al piso de la banda, pero aseguró que tampoco se superará el techo.
“Me siento cómodo con cualquier precio del dólar que esté dentro de la banda como va a estar”, señaló.
Y advirtió: “Si hoy fuera muy por debajo, no le haría ningún bien a la economía”.
Ante la posibilidad de pasar a una flotación pura del tipo de cambio, el ministro sostuvo que el sistema vigente es “superior” porque ofrece previsibilidad a los agentes económicos.
“La gente hoy quiere previsibilidad y le estamos dando eso con las bandas”, explicó.
Recordó que nadie desea sorpresas ni ver al dólar dispararse a niveles extremos, como “1.700 pesos” por un shock aislado.
Caputo también advirtió sobre la fragilidad de la demanda de dinero en Argentina.
Explicó que ante incertidumbres políticas o choques externos, la demanda puede caer más que en economías normales, lo que justifica una flotación gradual.
“Lo que estamos haciendo con las bandas es flotar de manera gradual”, afirmó, y remarcó que el mecanismo alcanza efectos similares a una flotación libre pero con mayor tranquilidad para la población.
“Si el dólar sube al techo de la banda, de ahí no pasa. Así que andá a dormir tranquilo que con el dólar no pasa nada”, ironizó en un tono de reafirmación.
Sobre el rumbo de la economía, Caputo atribuyó el estancamiento reciente al “riesgo kuka” y dijo que las elecciones actuaron como un fuerte respaldo político que impulsará una recuperación rápida.
Anticipó que esa reactivación será visible en el cuarto trimestre y se mostró optimista respecto al crecimiento del próximo año.
“El año que viene, la Argentina podría estar creciendo al 5 o 6 por ciento”, estimó, vinculando la recuperación con la creación de empleo y la reducción de impuestos.
En materia de inflación, el ministro consideró que bajar del 2% mensual resulta más complejo que reducir tasas de dos dígitos.
Aun así, confió en que en los próximos 12 meses el país irá convergiendo hacia cifras internacionales de precios.
Y reiteró su previsión prospectiva: el Índice de Precios al Consumidor podría perforar el 1% mensual a mediados de 2026.
Caputo anunció además el envío de una reforma laboral cuyos lineamientos ya se conocen y a los que el Ministerio de Economía sumará propuestas orientadas a fomentar la formalización laboral.
Entre las medidas evaluadas mencionó la reducción de cargas patronales, que podrían sustituirse por un fondo de cese.
La idea, dijo, es que a los empleadores no les aumente el costo pero ganen certidumbre sobre la disminución de gastos y de litigiosidad.
En paralelo, el funcionario reveló que se estudia una fuerte reducción de las deducciones del impuesto a las Ganancias.
Según Caputo, la reforma permitiría a quienes tributan en Ganancias deducir una gama más amplia de gastos, “desde una cafetera hasta la cuota de un crédito hipotecario”.
El Ministerio también analiza la implementación de un régimen especial para la creación de nuevo empleo.
Caputo aseguró que será “muy ventajoso para los empleadores” y que su objetivo es fomentar la contratación en un país que, dijo, no genera empleo neto desde 2011.
Subrayó que para reducir la carga tributaria se necesita crecimiento económico y fue contundente: “Subir impuestos no es una opción”.
En síntesis, la estrategia oficial combina una administración gradual del tipo de cambio con medidas para estimular la actividad, formalizar el empleo y contener la inflación en el mediano plazo.
Caputo planteó confianza en el esquema de bandas cambiarias, expectativas de crecimiento robusto y reformas laborales y fiscales orientadas a impulsarlo.
