Milei tildó de “ladrón” al economista que propuso impuesto al efectivo
El presidente Javier Milei respondió con dureza a la propuesta del economista Emanuel Álvarez Agis de crear un impuesto al efectivo para reducir la informalidad y forzar a comerciantes y prestadores de servicios a operar en la formalidad.
Milei calificó la iniciativa con un mensaje contundente: “KIRCHNERISTA = LADRÓN”.
El jefe de Estado acusó al ex viceministro de Axel Kicillof de proponer “de modo abierto robarte el 10% de tus ingresos que destines al consumo”.
En su réplica, Milei sostuvo que quienes promueven estas medidas nunca piensan en reducir el gasto público, sino únicamente en aumentar la recaudación para decidir cómo gastar el dinero de los ciudadanos.
Álvarez Agis había alertado sobre un problema estructural: la alta informalidad en la economía argentina.
Según el economista, la solución es gradual y de largo plazo, porque la propia dinámica social debería inclinarse hacia la formalidad.
La propuesta concreta planteada por Álvarez Agis es el llamado impuesto al efectivo.
La idea consiste en aplicar una retención cuando el usuario extrae dinero de un cajero automático.
Con esa retención, el consumidor tendría un incentivo para pagar con tarjeta o con billeteras virtuales.
Esas plataformas y operadores actuarían como agentes de retención ante el fisco.
De esa manera, argumentó, sería más difícil que el comercio minorista —por ejemplo un kiosco— siga operando exclusivamente en efectivo.
Álvarez Agis sostuvo que quienes trabajan en la formalidad terminan pagando los impuestos que evitan quienes están en la informalidad.
Advirtió además que, con la actual estructura tributaria, empujar a un kiosquero hacia la formalidad podría llevarlo a la quiebra si no se acompaña con otras medidas.
Por eso presentó un segundo punto de su propuesta, al que definió como “el palo y la zanahoria”.
Como parte del estímulo para la formalización, propuso eliminar el impuesto al cheque.
La combinación del impuesto al efectivo y la eliminación del gravamen al cheque sería, según su planteo, una mezcla de sanción e incentivo.
La discusión abrió un cruce público entre el presidente y un economista ligado al kirchnerismo por su paso en la gestión de Kicillof.
El choque marca la tensión política y técnica en torno a cómo abordar la informalidad y la recaudación tributaria en Argentina.
Ambas posiciones trazan caminos distintos: sancionar el uso del efectivo para promover pagos electrónicos versus criticar cualquier medida que aumente la carga sobre el consumo.
El debate continúa abierto en el escenario público y económico, con repercusiones para comerciantes, consumidores y la política fiscal.
